Las partes de una espada


Si hay un arma que se asocie desde tiempos inmemoriales a la Historia de la Guerra y, por tanto, a la Historia de la Humanidad, no es otra que la espada.

Las hemos visto en todas partes y de todas clases. Las hemos visto en películas, las hemos visto en series, las hemos visto en el teatro, en tiendas, los museos, colgada en las casas de más de uno y, si alguien ha tenido mala suerte, igual la ha tenido demasiado cerca de su cara.

Pero, ¿qué es una espada? ¿Sabes cuál es su definición? ¿Seguro? Vamos a verlo.


¿Qué es una espada?

Una espada es, sencillamente, un tipo de arma blanca que tiene cierto nivel de longitud, generalmente más allá de un brazo. Se divide en dos partes principales, guarnición y filo, siendo estos de distintos tipos, según la finalidad del arma.


Junto con las hachas, las lanzas y otras del estilo, se cuenta entre las más antiguas de la historia, pues apareció más allá del IV milenio a. C.

La palabra espada nos ha llegado a nuestra lengua del latín, donde se dice spatha. En su caso, hacía mención al espadón grande, largo y recto que portaba la caballería romana. 

Pero a su vez, los romanos tomaron esta palabra del griego σπάθη

¿Partes de una espada?

Pero vamos a entrar en materia, ¿no? Que es para lo que hemos venido aquí. Vamos a comenzar a investigar cuáles son las partes de una espada

Y para ello, primero, vamos a dividir los elementos según sus dos partes principales:

  • Guarnición: La guarnición es la parte de la espada que sirve tanto para empuñarla como para proteger las manos de quien la empuña, además de equilibrarla. Es la parte más baja, digamos, si consideramos que la punta de la hoja es la parte más alta. Y dependiendo de la finalidad y época, puede ser más robusta, más sencilla o más compleja (más decorada).
    • Empuñadura o puño: es el elemento donde se apoyan, y se agarran, las manos de quien va a empuñar la espada. Para compensar el peso que tiene una espada, normalmente se recurren a materiales ligeros para el agarre (madera, hasta o hueso), aunque se solían recubrir de cuero, piel o paños para evitar abrasiones en las palmas de las manos.
    • Pomo: es la parte más baja de la espada, y su finalidad principal es la de mejorar el balance y el equilibrio de la espada. En espadas destinadas al combate, tiene forma redonda y su decorado es simple. Generalmente, dicho un poco bruto, no era si no una pequeña bola o círculo de hierro. En espadas aristocráticas o de porte, sin embargo, puede llegar a tener decorados muy bonitos y complejos. En ocasiones, debido a su peso y forma, podía usarse como elemento de ataque si el rival se acercaba demasiado o así lo permitía el combate.
    • Espiga: es una pequeña extensión que sale de la hoja. Es como si fuera la raíz del filo de la espada. Como una cola pequeña que tiene la hoja. Alrededor de esta, es donde enrosca la empuñadura o puño. Se hacía de esta manera para mejorar la estabilidad a la hora del combate y, por supuesto, evitar que la misma empuñadura fuera de metal también o, por tanto, la espada entera. La idea era reducir algo de peso.
    • Guarda/Cruz: es la defensa de la espada. Generalmente, si la espada se ve de lado o desde arriba, asemeja la forma de una cruz, de ahí el nombre. Pero puede llegar a tener muchas formas muy complejas según la cultura de la herrería del lugar y de la época. Se le puede añadir gavilanes, guardanudillos o guardamanos, que aumentan la defensa para que la mano del portador no se vea afectada por los ataques.
  • Navaja/Hoja/Filo: es el elemento central de la espada, la parte que realmente se destina para el combate y la guerra. Tiene muchas formas y estética, según la finalidad de uso, pero generalmente es recta o curva. La espada puede tener afilados los dos filos si es de tajo o solo uno (el que no está afilado se usaría para parar golpes), o ninguno (si solo se usa para punzar).
    • Partes del filo de la hoja: generalmente, el filo de una hoja se divide en tres partes.
      • Recazo: es la extensión más pequeña del filo. Está muy cerca de la guarda y no tiene filo. La idea es poder presionarla, si el combate lo permite, con el dedo, para poder equilibrar mejor la hoja y dirigirla y tajar con más comodidad. Es común, como en la zweihänder alemanda, cubrirla u ocultarla con cuero.
      • Parte fuerte: se llama así a la parte que va del centro de percusión al recazo.
      • Parte débil: se llama así a la parte que va del centro de percusión a la punta. Se la llama así porque esta parte tiene más posibilidades de quebrarse que la anterior.
    • Vaceo/Acanaladura/Fullers/Abatanador:
      este trozo de la espada con tantos nombres es un hueco que puede tener la hoja en el centro. No aparece siempre pero, si lo hace, tiene la finalidad de reducir el peso. En ocasiones (muy común en la fantasía y las películas) puede aparecer con inscripciones y grabados embellecedores.
Y estas partes, que no son pocas, serían las diferentes partes y secciones que tiene una espada comúnmente. ¡Pero espera!

Ronda Extra: La vaina

¿Qué sería una espada sin su vaina? ¡No íbamos a definir la espada y hablar de sus partes sin mencionar y hablar un poco de donde se guarda!
  • Vaina: la vaina es la funda de la espada. Aquí se guarda el filo, se mete dentro, y la guarnición se queda fuera. Para aguantar el peso y el corte, deben usarse materiales resistente. Los más comunes son: piel, madera, bronce o acero.
    • Garganta o brocal: por ahí es donde la navaja se introduce. Normalmente lleva un gancho o anillo para facilitar la entrada de la hoja y se recubre de metal para que el roce del filo de la espada no le afecte.
    • Cuña o zapato: es una protección extra de metal que se pone en la parte inferior de la vaina. Tiene la misma finalidad que la anterior, pero en la parte de abajo.
Ahora sí, la entrada ha llegado a su término. Quedan definidas las partes de una espada y sus funciones.
¡Espero que os haya gustado la entrada y os sea útil!

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Bibliografía: 

¿Qué es la Gramática? Definición sobre un aspecto de las ciencias del lenguaje

Ya hemos dicho en alguna ocasión que el lenguaje es la capacidad innata, es decir, que le viene de nacimiento, que tiene la raza humana para comunicarse y, por tanto, de lanzar mensajes.


El lenguaje se compone de una serie de unidades y estas se combinan a través de una serie de reglas y mantienen una serie de relaciones. Estas unidades, reglas y relaciones las estudia la Lingüística.

Las manifestaciones más conocidas del lenguaje son las lenguas -español, francés, inglés, alemán- y suponen la máxima concreción la capacidad que se nos ha otorgado por el lenguaje.


(Sabes la diferencia entre lenguaje, lengua y habla? ¿No? Pues es esencial. 
¡Pásate por esta entrada! Seguro que te parece interesante.)


Pues bien, la Gramática es una parte de ese estudio amplio del lenguaje que hemos llamado la Lingüística


¿Pero para qué sirve? ¿Qué hace en concreto? ¿Qué cosas investiga? Sigue leyendo esta entrada para descubrirlo.

¿Qué es la Gramática?

Pues bien. Como decíamos, la gramática es una parte de la lingüística. Y para lo que sirve es para lo siguiente: 


La gramática estudia la estructura de las palabras, su forma, su significado y, sobre todo, las formas en las que las palabras y las partes de las palabras se combinan.


La definición puede parecer muy simple, pero puede ser, a la vez, muy complicada. Porque en este par de líneas tan breves hemos dicho que la gramática estudia todo esto:

  • Cuál es la forma de las palabras
  • Cuáles son los componentes de las palabras
  • Cómo se combinan los componentes de las palabras
  • Cuáles son las reglas que permiten formar las palabras
  • Cómo pueden variar las palabras
  • Cómo se combinan las palabras para formar una oración o frase
  • Cuáles son las reglas para formar oraciones o frases

Por tanto, lo que le interesa a la gramática no es nada más ni nada menos que: cómo se forman los mensajes que transmitimos y cómo funciona el sistema que permite formar los mensajes. 

¡No es poco! 

Partes de la Gramática

Una ciencia tan amplia y que abarca tantos conocimientos como esta, lógicamente, debe dividirse en varias partes para estudiar las cosas un poco más en concreto.

Estas partes son la Fonética, la Fonología, la Morfología y la Sintaxis. Podemos definirlas brevemente así:

  • Fonética: supone el estudio de los sonidos que tienen que ver con el lenguaje.
  • Fonología: es el estudio de los sonidos del lenguaje que tienen capacidad para distinguir unas palabras de otras.
  • Morfología: Estudia la forma de las palabras y la manera en que las partes de la palabra se combinan.
  • Sintaxis: analiza la forma de las oraciones y las reglas que existen para formarlas.
(¡Pásate por esta entrada para conocer más sobre las diferentes partes de la gramática!)

Una definición un poco diferente

    Es posible que te hayas dado cuenta de que la definición que hemos hecho de gramática es muy general. Hace referencia directamente a conceptos muy abstractos y a la lingüística.


    Sin embargo, ¿qué pasa cuando vemos libros que se llaman "Gramática Española" o "Gramática Inglesa"? ¿O nos dice nuestro profesor que vamos a aprender cosas de gramática de una lengua en concreto?


    Pues bien, eso también es gramática. Al fin y al cabo, vamos a aprender distintos aspectos de una lengua (palabras, oraciones o sonidos) y cómo se forman y cómo se combinan.


    Por tanto, aunque haya, digamos, una Lingüística General y una Gramática General, también hay gramáticas concretas para cada lengua y, por tanto, cada lengua tiene su propia gramática.

    ¡Extra!

    Yo soy un poco friki de la etimología, es decir, me encanta saber de dónde vienen las palabras. Y en esta ronda extra me gustaría deciros de dónde viene la palabra "gramática".


    La palabra gramática proviene del término latino grammatica, y, a su vez, este se ha formado de dos palabras griegas: γράμμα y τέχνη.

    γράμμα, más o menos, significa "letra" y τέχνη singnifica algo así como "arte" o "técnica". De aquí se deduce que gramática pudo significar originalmente "la técnica o el arte de las letras".


    Con esto, los griegos y los romanos querían decir que, con la gramática, estudiaban los aspectos siguientes: la fonética y la fonología, la morfología y la sintaxis -como nosotros-, pero también añadían la ortografía, el significado de los textos y la crítica literaria. 

    Era una disciplina mucho más completa y variada que ahora, que está mucho más especializada.


    Por tanto, aunque haya, digamos, una Lingüística General y una Gramática General, también hay gramáticas concretas para cada lengua y, por tanto, cada lengua tiene su propia gramática.


    Pues bien, hasta aquí ha llegado la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y que os haya sido útil.


    ¡Y no olvidéis que podéis pasaros por aquí para aprender más acerca de los distintos aspectos de la gramática!

    Bibliografía:

    Clases de palabras según su función



    Una lengua es una gran red de relaciones. Si intentamos mirar la red en su conjunto, lo más probable es que nos mareemos. Debemos separarla en pequeños cuadraditos para poder entenderla en general.

    En la entrada de hoy, nos vamos a centrar en el cuadradito de los distintos tipos de palabra. Vamos a ver cuáles son, vamos a estudiar qué significan y vamos a verificarlo con algunos ejemplos. 

    Sin embargo, antes, vamos a explicar el por qué las dividimos de esta manera.

    Gramática Tradicional

    redes de relaciones de la lengua
    La Lengua atrapando a alumnos en su red

    A medida que avancemos en nuestro estudio de la Lengua, comprobaremos que hay muchas maneras de dividir las palabras. Podemos hacerlo basándonos en la Morfología, podemos hacerlo basándonos en la Semántica o podemos hacerlo según la función que cumplen dentro de la oración.

    En este caso, sin embargo, nosotros vamos a dividir las palabaras basándonos en la gramática tradicional, que obedece a criterios semánticos. Es decir, la gramática tradicional divide las palabras según su significado.

    Clases de Palabras


    Dicho esto, vamos a comenzar nuestra clasificación de los distintos tipos de palabra.

    • Sustantivos: estas son palabras que mencionan partes de la realidad o realidades. Es decir, se refieren a cosas que podemos percibir con nuestros sentidos y sentir.
      • Ej: perro, mesa, miedo, amor.
    • Adjetivos: los adjetivos acompañan a los sustantivos y definen sus características. Suelen ir a su lado o, si no, se refieren a ellos. 
      • Ej: bueno, rico, verde, rugoso.
    • Verbos: los verbos suelen ir solos y suelen ser la palabra más importante de la oración. Mencionan acciones que llevan a cabo los sustantivos. 
      • Ej: correr, pensar, leer, sentir.
    • Adverbios: los adverbios se parecen mucho a los adjetivos. Definen también características, pero no de los sustantivos. Definen las características de las acciones que refieren los verbos. Suelen ir junto a los verbos o, si no, se refieren a ellos.
      • Ej: rápidamente, aquí, ahora, quizás.
    • Preposiciones: las preposiciones son palabras especiales que no tienen significado léxico por sí mismas. tienen significado gramatical. Se emplean, fundamentalmente, para unir palabras.
      • Ej: ante, desde, para, por, según.
    • Conjunciones: las conjunciones son palabras hermanas de las preposiciones y, como ellas, no tienen significado léxico. Tienen significado gramatical. Se emplean, fundamentalmente, para unir oraciones.
      • Ej: y, pero, que, como.
    • Pronombres: los pronombres sirven para sustituir a los sustantivos. La finalidad es que este sustantivo no se repita varias veces en la oración. 
      • Ej: este, lo, mío, quién.
    • Determinantes: estas son palabras que no tienen significado por sí mismas. Suelen ir pegadas al sustantivo y sirven para presentarlo. Revelan, previamente, su género y número y le dan un significado más específico.
      • Ej: este, algún, mi, tres.


    Sustantivos según su significado (II): Individuales, colectivos, contables y no contables.


     

    En una entrada anterior en este blog, ya hemos hablado de que los sustantivos son una de las muchas clases de palabra que hay en el lenguaje. En esta entrada de blog, te definimos las nueve que existen. Pásate y échale un ojo.

    También definimos los sustantivos según su significado. En concreto, hablamos de los sustantivos propios, de los comunes, de los concretos y de los abstractos.


    ¡En esta entrada, puedes entender y cómo diferenciar estos sustantivos que acabamos de mencionar!


    De igual manera, también hemos definido qué son y para qué sirven los sustantivos. En concreto, lo dijimos en esta entrada, pero recordémoslo de nuevo.


    Los sustantivos son una clase de palabras variables mencionan realidades. Pueden indicar conceptos que sentimos, imaginamos o percibimos por los sentidos. Pueden mencionar, por tanto, seres, ideas, entidades, conceptos, sentimientos o cosas parecidas.


    El concepto es un poco vasto, así que no nos queda más remedio que ajustarlo un poco. Por eso, necesitamos clasificarlos según su significado.

     

    Clases de sustantivos según su significado

    Pues según su significado, los sustantivos se clasifican de la siguiente manera, formando cuatro parejas de palabras.

    • Sustantivos propios vs comunes
    • Sustantivos concretos vs abstractos
    • Sustantivos individuales vs colectivos
    • Sustantivos contables vs no contables

    Un sustantivo tiene que clasificarse haciendo referencia a todas las parejas de palabras. Sin embargo, tiene que elegir si pertenece a la primera o a la segunda parte de la pareja. No puede pertenecer a las dos partes a la vez.

    Por ejemplo, un sustantivo como "silla" será Así, por ejemplo, un sustantivo como "mesa" es común, concreto, individual y contable; un sustantivo como "enfado" será común, abstracto, individual y no contable.

    Como se ve, se clasifica en todas las parejas pero solo elige la parte de la izquierda o la derecha.


    Sustantivos individuales y sustantivos colectivos

    Para definir los sustantivos individuales y los sustantivos colectivos hay que tomar siempre el número singular como referencia. No se debe tener en cuenta el número plural.


    Así, los sustantivos individuales se caracterizan por ser aquellos que, en singular, mencionan un solo concepto o individuo. Como ejemplo, tenemos estrella, mar, cerdito o árbol.


    Por su parte, los sustantivos colectivos son aquellos que, en singular, encierran en su significado un conjunto de seres o individuos de la misma clase. Ejemplos suyos son archipiélago, equipo o ejército


    En el primer caso, archipiélago menciona un conjunto de islas; equipo un conjunto de jugadores o de miembros; ejército un conjunto de militares o soldados.


    Sustantivos contables y sustantivos no contables

    Respecto a estos sustantivos, tenemos que tomar como referencia la propiedad de que puedan enumerarse.

    De este modo, los sustantivos contables serán aquellos que designan entidades que pueden enumerarse. Es decir, aquellos que admiten un número o un determinante numeral. Ejemplos serían dos sillas, tres lápices, cuatro cuadernos.

    Los sustantivos no contables, sin embargo, indican conceptos que no se pueden enumerar, pero sí medir, pesar o cuantificar de otras maneras. Así, tenemos la arena, el agua, el aceite o la tristeza. 

    Estos sustantivos no pueden pesarse, medirse o enumerarse en sí mismos. De la arena, contamos los granos o los kilos, pero no la arena en sí; del agua, contamos los vasos, las botellas o los libros, pero no el agua en sí misma; de la tristeza, podemos decir que tenemos mucha, poca o no tenemos, pero no que tenemos una, dos o tres tristezas.

    Así pues, visto esto, hemos terminado de definir los tipos de sustantivo según su significado.

    El siguiente paso sería trabajar un poco en los sustantivos según su género y, en consecuencia, estudiar qué significa el fenómeno de la concordancia.

    Te animamos a que te pases por allí y sigas conociendo cómo funcionan los sustantivos.


    Sustantivos según su significado (I): Propios, comunes, concretos y abstractos.

    Los sustantivos son una de las muchas clases de palabras que hay en el lenguaje. En esta entrada (enlace) hemos definido cuáles son todas las que existen.

    Pero en concreto, en este blog, hemos definido en una entrada antigua qué son y para qué sirven los sustantivos

    Para recordar un poco, decíamos allí que los sustantivos son:


    Palabras variables que mencionan realidades. Es decir, indican conceptos que normalmente podemos sentir, imaginar o percibir por los sentidos. Pueden mencionar, por tanto, seres, ideas, entidades, conceptos, sentimientos o cosas parecidas.


    Si tenemos esto en cuenta, nos surge un concepto bastante amplio y vago. Ese es el motivo por el que los sustantivos pueden clasificarse atendiendo a su significado.


    Clases de sustantivos según su significado

    Pues bien, atendiendo a su significado, los sustantivos pueden clasificarse según cuatro parejas de palabras

    • Sustantivos propios vs comunes
    • Sustantivos concretos vs abstractos
    • Sustantivos individuales vs colectivos
    • Sustantivos contables vs no contables

    Un sustantivo puede pertenercer, a la vez, a todas las parejas, pero tiene que elegir si pertenecer a la primera parte o a la segunda parte de la pareja. No puede ser de las dos partes a la vez.


    Así, por ejemplo, un sustantivo como "mesa" es común, concreto, individual y contable; un sustantivo como "paz" será común, abstracto, individual y no contable.

    Se respeta, como ves, que solo eligen una de las secciones.


    Pasemos ahora a definir todas y ejemplificar la primera parte de estas cuatro parejas: los sustantivos propios, los comunes, los concretos y los abstractos.


    Sustantivos comunes y sustantivos propios

    Los sustantivos comunes son aquellos que nombran cualquier ser u objeto de una clase. Mencionan "tipos" o "clases" de personas, de cosas, de conceptos, de sentimientos o de otras realidades. Como ejemplo, podemos poner profesor, alumno, mesa, lápiz, agua, pájaro... 

    Todos, como ves, mencionan un "tipo de algo o de alguna cosa".


    Los sustantivos propios, sin embargo, son aquellos que nombran realidades únicas o particulares. Se refieren a cosas que, en principio, solo existen una vez ystorm son irrepetibles. El ejemplo más común son los nombres de personas, de animales, de países o ciudades. "Gonzalo", "María", "Valladolid", "Valencia", "España" o "Francia" podrían servir de ejemplo.



    Sustantivos concretos y sustantivos abstractos

    Los sustantivos concretos mencionan seres o cosas reales o imaginarias. Estas cosas, a su vez, las podemos percibir por los sentidos o las podemos representar mentalmente. Y de esto es algo de lo que hay que estar muy pendiente: si lo puedes imaginar y puedes darle forma, será concreto.

    Ejemplos de este tipo de sustantivos son: ventana, cielo, paraguas, loro, fantasma o duende.

    Los sustantivos abstractos son un poco más complejos. Nombran tanto conceptos como ideas, sensaciones, sentimientos, acciones, procesos... Y normalmente no podemos percibirlos por los sentidos o darle forma alguna. En todo caso, podemos inteligirlos, pensarlos o sentirlos

    Algunos ejemplos pueden ser: alegría, tristeza, paz, guerra, amor, ternura, enfado.

    Pues así termina nuestra entrada de hoy. En la siguiente, trataremos las siguientes parejas de sustantivos: los individuales y colectivos, y los contables y los no contables.

    ¡Pásate por aquí para conocerlos!

    Textos Narrativos (IV) - El espacio en la narración

    Hemos llegado al punto final del estudio general sobre los cuatro elementos de la narración.

    Como hemos dicho previamente en esta entrada, la narración es uno de los tres grandes géneros de la narración. Para más saber, los tres se denominan narración, lírica y teatro.

    La narración, en concreto, podemos definirla tal que así:

     

    El arte de la narración se compone de textos en los que el narrador tiene una presencia fundamental, pues es la figura que conduce la acción y, por tanto, quien cuenta la historia. La narración debe contar, además, con tres elementos extra: tiempoespacio personajes para que este completa.

    En entradas anteriores hemos estudiado el resto de elementos (narrador, personajes y tiempo), pero aquí vamos a detenernos en la última característica: el espacio.

    El espacio de la narración

    Como siempre hacemos, vamos a comenzar definiendo el espacio de la narración.

    El espacio narrativo es aquel lugar o lugares donde suceden los hechos o circunstancias en los que se desarrolla la historia y, por tanto, las acciones que llevan a cabo los personajes en un relato.

    Y punto. No hay más. No hay menos. Con el espacio narrativo, por tanto, nos referimos al sitio donde pasan las cosas.

    El siguiente punto sería ver qué tipos de espacio existen en general.

    Tipos de espacio narrativo

    Clasificar los tipos de espacio narrativo puede pensarse que no sirve para nada. Y hay expertos que podrían darnos la razón.

    Sin embargo, tener en cuenta el tipo de espacio donde nos movemos como lectores y por el que se mueven los personajes nos sirve y mucho.

    El espacio y sus referencias pueden crear impresiones y dibujar sensaciones como el agobio, la claustrofobia, la libertad, la inmensidad o colorear la historia de la más prosaica de las realidades o del más mágico exotismo.

    En cierto modo, por tanto, el espacio define las circunstancias de la narración y puede influir en su tono

    El espacio puede ir cambiando a lo largo de la narración y, por tanto, el tono y las sensaciones que transmite cambiarán también.

    Los tipos de espacio son los siguientes y los vamos a clasificar en binomios, que son excluyentes entre uno y otro:

    • Rural / Urbano: con el concepto "urbano" se recogen ambientes que tienen que ver con ciudades o las zonas más urbanizadas de los pueblos, mientras que el "rural" recoge ambientes campestres, boscosos o incluso de las aldeas.
    • Exterior / Interior: con espacios "exteriores" marcamos aquellos ambientes que no están cerrados entre cuatro paredes, mientras que con "interiores" denominamos aquellos que descansan, digamos, bajo techo.
    • Real / Imaginario: el concepto de lo "real" distingue entre aquellos lugares que podemos relacionar con nuestra realidad más directa o que se parecen y se basan en aquellos que podemos ver. Cuando definimos algo como "imaginario" hemos de tener en cuenta que son lugares que no están basados en nuestra realidad directa o que no existen
    Como ejemplo, podríamos poner un parque de una ciudad cualquiera, con sus bancos, su cesped, sus fuentes y sus árboles, frente a un bosque que tenga como plantas setas gigantes que miden doscientos metros de alto.

    Mención especial requiere los espacios que son simbólicos. Estos se dan, generalmente, en relatos que son simbólicos también. Los espacios simbólicos son aquellos que transmiten directamente sensaciones y no se saben describir muy bien. Sus rasgos están desdibujados y normalmente reflejan un cierto carácter de personalidad.

    Algunos de estos relatos simbólicos gozaron de muy buena tradición en la literatura española en el pasado y se llaman autos sacramentales. Como ejemplos de lugares simbólicos, podríamos mencionar sin lugar a dudas el Cielo o el Infierno.

    Con esto, terminamos las entradas generales dedicadas a los cuatro elementos de la narración.

    Me gustaría recordaros que aquí podéis encontrar las otras tres para terminar de comprender cómo funcionan los textos narrativos: aquí está la definición de narración, aquí tenéis los tipos de narrador, por aquí los personajes y, por último, el tiempo de la narración.

    Espero que os hayan servido estas entradas.